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Cuando
estaba entrando la primavera en la hermosa Montevideo, a sus jóvenes 87 años el
poeta, maestro y comunicador radial, falleció siendo la triste noticia
difundida por su hijo Pablo Benavides, en su página de Facebook: “Amigos,
queridos todos. Mi padre, el compañero de Nené, el profesor, el poeta, Don
Bocha, Washington Benavides, acaba de fallecer. Va camino a Sansueña. Salú
papá, hasta prontito”.
Washington
había nacido en Tacuarembó, el 3 de marzo de 1930, en la misma tierra que vio
la luz por primera vez, otro poeta
oriental magistral, me refiero a Mario Benedetti y el cantante mítico del
Tango, Carlos Gardel. A sus escaso 20 años se trasladóa la capital Montevideo, donde se vinculó
fuertemente a la vida cultural uruguaya; en 1955 publicará su primer libro,
Tata Vizcacha, con varios personajes de su tierra natal.
Su amor por
las letras, la cultura y la enseñanza, lo llevó a desempeñarse como docente de
Literatura en Educación Secundaria y posteriormente lo hará en la Facultad de
Humanidades y Ciencias de la educación en el Departamento de Letras Modernas y
Contemporáneas de la Universidad de la República Oriental del Uruguay (Udelar).
Posteriormente
será nominado como integrante de la Academia de Letras del Uruguay. Entre los
galardones obtenidos como escritor destaca: el Gran Premio Nacional a la Labor
Intelectual otorgado por el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay en el
2012 y el Premio Morosoli de Oro en Minas- Lavalleja- Uruguay en el 2014.
Un número
importante de sus poemas han sido musicalizados por reconocidos intérpretes
orientales como: Daniel Viglietti, Alfredo Zitarrosa, el dúo Los Olimareños,
Laura Canoura, Pablo Estramín, Abel García, Héctor Numa Moraes y Eduardo
Darnauchans entre otros. A su vez con su sobrino Carlos Benavides, editó varios
discos como “Benavides y Benavides” y “Las Milongas”.
Entre los
poemas versionados en canciones destacan: “Como un jazmín del país”; “Milonga
del Cordobés”; “Muchacha Campesina”; “Yo
no soy de aquí” y “Tanta vida en cuatro versos”. En la década de los 80 del
siglo pasado, en sus espacios radiales se transformó en un impulsor fundamental
del Canto Popular uruguayo.
“El Bocha”,
como se le conocía coloquialmente, manejaba con gran eficacia toda la gama de
las estructuras líricas, se le consideraba uno de los más importantes
exponentes de la poesía uruguaya actual; lamentablemente su obra no era muy
conocida en el extranjero. Publicó más de una veintena de libros de poesía y
también incursionó en la prosa.
Quiero
compartir con los lectores un poema del libro Fontefrida (1979) dónde
Washington Benavides toca el tema de la muerte.
NO ES UN
TIGRE DE PAPEL
El tiempo
está en los otros.
Al acecho.
(Y el tiempo
no es un tigre de papel).
Hasta que
salta de un rostro conocido.
Y como quien
revela una fotografía
lo vamos
descubriendo (sin espejo).
El tiempo
está en nosotros.
Que nadie
pierda tiempo cerrándole las puertas.
Que nadie
crea dejarlo porque no se le nombre
( ni
metiéndote bajo la cama
ni perdiendo la fe).
Queda otra
instancia aún.
Cuándo descubres
que ralea el ejército
de los
desconocidos.
Y alguien
dice:
“Ha muerto
Helena”
-
y eres tú que has muerto-
“Ayer murió
Ramón”
-
“ y con él mueres-
El mundo (tú
mundo) se despuebla
y el
compañero de la infancia
te contempla
con lástima y con miedo
porque él
también lo ha descubierto todo:
la muerte
está en nosotros”.
Por último
comparto el que seguramente fue su último poema, sobre El Nazareno una pintura
de Marc Chagall, que le enviara a la revista “Crear en Salamanca”: “Les envío
este poema crucial para mí. Ojala sea bien recibido por ustedes, mis queridos
camaradas del Arte” Abrazo Forte de Washington Benavides. Correo 20 de abril-
2017.
JESUCRISTO
“La idea de Dios abandonados por Dios
debe ser uno de los grandes consuelos
del hombre”
Murilo Mendes
No voy a
internar me en sus
Biógrafos
reputados, Mateo y Marcos.
Sé lo que la
tradición oral ha rescatado del Galileo.
Quiso
cambiar las cosas con firmeza.
Díganlo sino
sus actitudes
con los
mercaderes del templo,
su postura
ante la muerte pecadora
o su palabra
firme ante la ofrenda mínima de la viuda pobre.
En la marea
de las parábolas puedes
equivocarte.
Pero
Jesucristo no quiere acólitos
ricos o
provenientes de la jerarquía de la iglesia judía,
eligió
pescadores.
Los mismos
seguidores terminaron
Repudiándolo
con el mote de “Rey de los judíos”
y aceptando
la triste mediación del jerarca
del Imperio
Romano , Poncio Pilatos
lo
torturaron, crucificándolo y dándole muerte
de ladrones.
Jesucristo
se quejó de su padre
por haberlo
abandonado
y se murió
en la cruz.
Sus
lecciones de vida son imperecederas
cumplirlas
no será nada fácil
por eso es
mejor glosarlas de muchas formas.
Pero
Jesucristo vive en lo mejor de nosotros.
Cuando
cumplimos- a veces sin saberlo- sus planteos
.
Los ricos
nunca creerán en él.
Ni los
cobardes y traidores.
Sólo la
humildad lo revela.
Acuérdate.
Este poema
que quizás fue el último del escritor, fue acompañado por el siguiente texto:
(Washington
Benavides, bastante viejo, dice su palabra sobre el Nazareno).
Abril. 2017. Montevideo
Como dijo su
hijo: “hasta prontito”, el poeta nunca muere, es su poesía que es eterna, como
la nueva estrella en que se ha transformado y que recibe el firmamento con los
brazos abiertos.
¡Hasta el próximo encuentro…!
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