Encuentro con Gorosito...
Los dichos bien dichos...


En los estertores del 2025, recibí la cordial invitación por parte de Gilberto Lugo Ortega, Director de la Editorial Abigarrados de la Ciudad de Taxco de Alarcón en el Estado de Guerrero, para participar en una antología, con el objetivo de generar escritos basados en refranes o dichos.

Los refranes son dichos populares y anónimos que, de forma breve y sentenciosa, transmiten una enseñanza, consejo o reflexión moral o filosófica. Nacidos de la experiencia colectiva, forman parte de la tradición oral y reflejan la sabiduría de un pueblo, por lo que su propósito principal es didáctico.

Sus características principales son: origen anónimo y popular, intención didáctica, estructura memorable y significado no literal.

Aunque en general, se usan como sinónimos, estos términos tienen matices que los diferencian. El refrán, es la paremia más representativa de la sabiduría popular en la lengua española, con una clara intención moral.

Mientras que el dicho, es un término más amplio, esencialmente oral, que puede referirse a cualquier conjunto de palabras agudo o chistoso. También tenemos el proverbio, que suele asociarse a un origen más culto, bíblico u oriental.

Luego de reflexionar sobre este vestigio cultural, me decidí por generar una historia en la que el dicho popular a utilizar en mi relato sería:

“de buena madera” o “estar hecho de buena madera”; cuyo significado se refiere a una persona que tiene nobleza de carácter, integridad y valores sólidos.

DICHO POPULAR: “SON DE BUENA MADERA”

TÍTULO: EN LA ESCUELA, MEDIANDO ENTRE “BUENA MADERA”

Camilo y Daniel, son amigos de la infancia, crecieron juntos, son verdaderos cuates. Camilo es Maestro de Español y Literatura en una Escuela Secundaria y Daniel es propietario de una cafetería en la que se reúnen ambos todos los sábados a desayunar.

Daniel -Hola Master, y ¿cómo te fue?

Camilo-Excelente, empiezo por el final como algunos cuentos, al final de la mediación los chicos, al unísono como movidos por un resorte se levantaron de sus sillas y los tres nos fundimos en un abrazo.

Daniel -Uhhh, bárbaro, me encantó, me alegro mucho por vos y reafirmaste lo qué me decías con respecto a las técnicas de mediación que recibiste en el curso de capacitación docente.

Camilo-Sí, pero ojo, independientemente del curso y de mi formación como docente, mi maestría en Sociología también fue muy importante para entender bien el conflicto, ya que éste surgió por diferencias culturales e históricas.

Daniel-Obvio que fue por cuestiones culturales, es más según he leído uno de los mayores retos que enfrentan los mediadores en lo que va de este siglo XXI.

Camilo-Quiso la casualidad que en el mismo grupo coincidieran Kikuchito, hijo de padres japoneses, su apellido es Kikuchi, pero Kikuchito lo llaman sus compañeros de grupo, él es nacido en México y Lupito bisnieto de un héroe mexicano que sirvió en el Escuadrón de Aviación 201- “Águilas Aztecas”, que integrara la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, que luchó en el frente del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial contra el Imperio del Sol Naciente.

DanielQué bárbaro!, qué puntada se mandó ese Lupito, al leerle ese trozo de la novela “Las Batallas en el desierto”, frente al grupo, dirigiendo su mirada al pobre Kikuchito que de seguro como me contaste, estaba con cara de ¿What?, es decir no entendía la razón de la agresión.

Daniel-Pero… ¿Cuál fue el motivo de esa lectura en específico?

Camilo-Estos huevos motuleños están a toda madre, mmmm, te recuerdo. Leímos un cuento del libro: El llano en llamas de Juan Rulfo, recordando que es considerado uno de los grandes novelistas en lengua española del siglo XX, unas poesías de Octavio Paz, que fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura el año 1990.

También leímos una crónica de la Ciudad de México (CDMX) de Carlos Monsiváis, poemas de Rosario Castellanos, unos haikus de José Emilio Pacheco y un cuento de Elena Poniatowska, los dos últimos recibieron el premio Cervantes de Literatura, como ejemplos de distintos géneros literarios desarrollados por escritores mexicanos.

Daniel - Sí de eso me acuerdo pero no de por qué Lupito leyó lo que generó el conflicto con Kikuchito en la clase de tu materia.

Camilo-Es que como tarea para la siguiente semana, les encargué que investigaran y leyeran una obra de los autores que habíamos analizado en clase. El día indicado pasarían a leer frente al grupo, para compartirle a sus compañeros, una frase, estrofa o verso que más les haya gustado o llamado la atención del escrito que escogieron, nombrando al autor/a, género literario y título de la obra.

Daniel- Y Lupito con su lectura desencadenó el conflicto.

Camilo - Sí, habíamos leído de José Emilio Pacheco, unos haikus que son justamente poesía japonesa, con la característica que tiene 17 sílabas, con tres versículos de 5,7 y 5 sílabas respectivamente y se basan en la emoción de contemplar al mundo, y generalmente tratan temas de la naturaleza.

Daniel -Emoción, emociones las que sintió Kikuchito al escuchar a Lupito.

Camilo-Sí en efecto, Lupito presentó al autor: José Emilio Pacheco, género literario: novela y el título de la misma:” Las batallas en el desierto” y dijo “la frase de la novela que más me agradó fue” …

Chino, chino, japonés, come caca y no me des”.

Camilo-Como te había comentado, Kikuchito, al fin de la lectura de Lupito, salió corriendo del aula, llorando.

Daniel-Pobrecito el chavo como la canción, salió con el Corazón partío.

Camilo-Lo demás ya te lo conté, al citar a los padres de Lupito, me entero que su bisabuelo, un Capitán 2º, integrante del Escuadrón 201 que participó en la Segunda Guerra Mundial, desapareció en el océano Pacífico en julio de 1945 durante una misión y su abuelo, el padre de la mamá, que cuando ocurrió el suceso era un niño, le recordaba la historia a menudo para que se sintiera orgulloso de sus raíces familiares y obvio es decirlo, culpaba a los japoneses de la muerte de su padre.

Ahí nos dimos cuenta que el conflicto era histórico- cultural. Es más no podía creer que un episodio de la 2ª Guerra Mundial, generará un conflicto en mi salón de clases, casi un siglo después.

El paso siguiente, de común acuerdo con ambas familias, los García y los Kikuchi, se decidió que yo como docente y habiendo recibido la preparación adecuada mediaría en el conflicto.

No olvidemos que la mediación es una de las formas más comunes y antiguas que maneja el hombre para la solución de conflictos. Yo les comenté a los padres que había recibido la capacitación en el arte de mediar, más que nada orientada a la temática del bullying en el aula, pero que era una excelente oportunidad para poner en práctica dichos conocimientos y ambas familias estuvieron de acuerdo.

Daniel- Si eso es lo que me falta saber, los detalles de cómo estuvo el proceso.

Camilo-No me voy a extender mucho, te decía que salió todo de maravilla. Ambos chicos a pesar de su edad, no olvides que están en 3º de Secundaria y en plena adolescencia, son “de buena madera”, muy nobles.

Camilo- Además no te olvides que un conflicto bien manejado, de forma constructiva, puede contribuir al bienestar de las personas.

Daniel-Bueno, y qué sucedió con los escuincles.

Camilo- Se cumplieron las etapas correspondientes al manejo del conflicto, desde la introducción al proceso, posteriormente la identificación del problema y los intereses que había, para llegar a la etapa final que es la generación de soluciones.

Daniel- ¿Y cuál fue la solución?

Camilo-Bueno, la idea era redactar un acuerdo, poniendo fin al conflicto y que ambos lo firmaran. Si estaban de acuerdo yo redactaría el mismo, el gran objetivo, curar la herida que por suerte era muy superficial, que se fortalezcan las relaciones en el futuro y tanto Kikuchito como Lupito salen ganando, ya que son jóvenes en proceso de formación y con estas experiencias se aprende mucho.

Daniel- ¿Y redactaste el acuerdo para concluir la mediación?

Camilo- No, no fue necesario.

Daniel-¿Cómo?

Camilo- Les comenté que de la misma obra que erróneamente Lupito había escogido una frase que generó un conflicto, yo les compartiría otras que nos ayudarían a reflexionar para culminar positivamente con esta situación.

Daniel- Ahora entiendo, a su vez les harías ver como otras partes de la novela podían servir para mejorar la situación de crisis en que estaban inmersos.

Camilo- Exacto. Jóvenes les dije, “Las Batallas en el desierto” dice: “nadie escoge cómo nace, en dónde nace, cuándo nace, de quiénes nace”, eso para que reflexionaran el caso de los padres de Kikuchito que habían llegado a México por el trabajo de su papá en una empresa automotriz, y él nació en Guanajuato, específicamente en la ciudad de Irapuato.

Además hago mías las palabras de José Emilio Pacheco en esa obra, que justamente en la dinámica de la misma, el Maestro del grupo se las dice a sus alumnos; y se las dirijo a sus corazones:

“…el mundo de mañana, el mundo en el que ustedes serán hombres, debe ser un sitio de paz, un lugar sin crímenes y sin infamias”.

Daniel- Extraordinario, maravilloso, me emocionaste.

Camilo- Y falta lo mejor.

Daniel- Bueno ya lárgalo… ¡no más suspenso Profe!

Camilo-Ambos al unísono saltaron de sus sillas como movidos por un resorte y me abrazaron bien fuerte, los tres quedamos hechos uno.

¡Puro caoba mexicano!

- ¿Y eso?

-Te dije que eran “de buena madera”, sus caritas rojizas por la situación y sus valores que afloraron y entre los tres con algunas lágrimas colaboramos y…acuerdo lacrado y… Corazón sanado.


¡Hasta el próximo encuentro…!

Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez

Sobre el autor:

Nació el 24 de junio de 1961 en Montevideo, Uruguay., Reside desde 1991 en Irapuato, Guanajuato, México. Naturalizado mexicano en 1999. Estudios de Periodismo, Lic. Sociología de la Educación, Posgrado en Enseñanza Universitaria, Maestría en Sociología Educativa, candidato a Doctor en Ciencias con Especialidad en Pedagogía. Escritor, poeta, ensayista, periodista y conferencista. Autor de la columna: “Encuentro con Gorosito” de temas de política internacional y culturales que se publica en países de América Latina y Europa. Parte de su obra literaria ha sido traducida y publicada; en Braille, inglés, francés, ruso, japonés, italiano, griego, rumano y portugués. Ha obtenido premios de poesía, ensayo, cuento y periodismo en Uruguay, México, Argentina. Brasil, Chile, Perú, Estados Unidos, España, Francia y Alemania. Integra 50 antologías de poesía, cuento y ensayo.