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Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno, nació
el 16 de mayo de 1917 en Apulco- Jalisco y falleció el 7 de enero de 1986 en la
Ciudad de México. Considerado uno de los escritores más influyentes del siglo
XX, también fue un muy buen fotógrafo. Obtuvo dos becas del Centro Mexicano de
escritores, gracias a las que en el año 1953 publicó El llano en llamas, una
antología en la que reúne 17 relatos y en 1955 publicaría su obra cumbre, la
novela Pedro Páramo. El Gallo de oro (1958, publicada en 1980), una novela
breve. También fue traductor de la obra de Rainer María Rilke, Elegías de Duino (1923). Una serie de poemas que tradujo del alemán al
español. En el título de este artículo me refiero al
Rulfo padre de Pedro Páramo. Una novela en la que se narra la travesía de Juan
Preciado en la búsqueda de su padre, siendo este enviado por su madre en su
lecho de muerte, a Comala, un pueblo al que ella recordaba que tenía mucha
vida. Al llegar allí Juan Preciado se encuentra con
una realidad muy distinta a la que se le describió su madre. Un pueblo marcado
por la desolación y el abandono, en el que los vivos y los muertos llevan una
convivencia en un extraño limbo entre la realidad y el más allá. Oscuridad y misterio, marcan ese mundo en el
que se presentan personajes atormentados y con múltiples secretos. La narrativa
de Rulfo en la obra juega con la percepción del tiempo y la realidad,
presentando temas como la muerte, el poder y el arrepentimiento. Los principales personajes son Pedro Páramo,
Juan Preciado, Miguel Páramo, el Padre Rentería, Susana San Juan, Bartolomé San
Juan, Fulgor Sedano, Dorotea, Doña Doloritas y Abundio el arriero. “¿Quién es Pedro Páramo?” pregunta Juan
Preciado, el hijo que viene a Comala a reclamar su herencia. Abundio, el
arriero, otro hijo más, que al final de la novela lo apuñalará, le responde: “Un
rencor vivo”. Pedro Páramo es el temido cacique de Comala,
propietario de la hacienda La Media Luna y de casi todo el pueblo. El escritor
mexicano Juan Villoro, uno de los principales escritores contemporáneos en una
conferencia para la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el año 2017, con
motivo de los 100 años del nacimiento de Juan Rulfo, dice que es: “la figura
del padre tiránico de la familia mexicana. Es una radiografía extraordinaria de
una figura autoritaria que tiene distintos niveles de interpretación. Es, por
supuesto, el cacique del pueblo, también el caudillo carismático”. “Es el patriarca, el padre poderoso que hace
que toda la gente dependa de él”. En algún momento de la novela un personaje
dice “todos somos hijos de Pedro Páramo”; es decir, él es el padre autoritario. Juan Rulfo contó: Cuando escribí “Pedro
Páramo”, sólo pensé en salir de una gran ansiedad. Porque para escribir se
sufre en serio. En los más íntimo “Pedro Páramo” nació de una imagen y fue la
búsqueda de un ideal que llamé Susana San Juan. Susana San Juan no existió nunca: fue pensada
a partir de una muchachita a la que conocí brevemente cuando yo tenía 13 años.
Ella nunca lo supo y no hemos vuelto a encontrarnos en lo que llevo de vida. La novela ha sido traducida a más de 50
idiomas. La escritora estadounidense Susan Sontag dijo que esta novela “no es solo una de las obras
maestras de la literatura universal del siglo XX, sino uno de los libros más
influyentes del siglo”. El autor argentino Jorge Luis Borges, la
catalogó como “una de las mejores novelas de las literaturas en lengua
hispánica, y aún de la literatura”. Otro importante escritor, el colombiano
Gabriel García Márquez, la consideró, “la más bella de las novelas que se ha
escrito jamás en lengua castellana”. Juan Rulfo fue un autor muy galardonado, en
1954 recibió el Premio Jalisco en letras; en 1955 el Premio Xavier
Villaurrutia; en 1970 el Premio Nacional de Literatura; en 1979 el Premio
Jalisco; en 1983 el Premio Príncipe de Asturias de las letras, en 1985 recibe
el Doctorado Honoris Causa por la UNAM y en 1987 el Premio Ariel al mejor
argumento original. Comparto un
poema de mi autoría basado en la novela Pedro Páramo: PEDRO SIN PÁRAMO Comala… Centro de ensoñación, Juan- Pedro, dualidad, vida- muerte. Preciado-Páramo, humildad- soberbia. Camina sin rumbo fijo, nadie le acompaña, sólo voces de los muertos. de distintas épocas. Sabe que está solo, pero le llegan palabras conocidas en otro espacio, otro tiempo. Sombras en escena, movimientos en el casco de la hacienda. ¿Hay vida en La Media Luna? Pedro es el nexo con los fantasmas a él lo buscan, al cacique. Y como el guamúchil del páramo, en la Hacienda de la Media Luna no hay futuro para nadie. ¡Hasta el próximo encuentro…!
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