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Muy feliz, ya que llegó desde Valencia-España,
el nuevo libro de mi gran amigo, el escritor Pedro Pascual Ramírez, que da
continuidad a la gran aventura que se inició en la primera obra titulada: El
reino de Zora y sigue en esta segunda entrega
titulada: La aventura de la Torre Oscura. Pedro Pascual Ramírez, escribe estos cuentos,
con todo el amor que un abuelo, como diríamos en México “muy buena onda”, tiene
por sus nietos, creándoles hermosas aventuras, no exentas de dificultades, en
las que él está presente, con las enseñanzas que les ha ido trasmitiendo a sus
nietos, en esa hermosa interacción intergeneracional. Desde mi punto de vista, más allá de la
creatividad y la labor literaria de Pedro, yo remarco los valores que muestra
su obra. Más allá del deseo de aventura que siempre acompaña a los jóvenes,
está presente el ¿por qué? la razón que mueve a los futuros “campeadores”,
emulando al Cid, de rescatar a la princesa. Ahí entran los maravillosos valores, siempre
importantes, pero hoy aún más, ante la crisis de humanismo que vive nuestra
humanidad, y no es simplemente un juego de palabras. Está presente esa lucha
eterna de la ética y la moral, el bien contra el mal, la justicia, la
solidaridad, el trabajo en equipo, el respeto, el convivir y cuidar de los
animales y el más importante de todos: el amor. Como inicia la continuidad de esta historia
con María, Franchu y Elsa; María, preparándose con su mágica espada, y
sus botas de piel de gacela, su capa protectora y el escudo defensivo. Mientras
que Franchu, calza sus botas de gacela, la ballesta,
su capa protectora y su maza. A su vez, Elsa con el arco mágico, su capa
protectora y sus botas de gacela. El gran secreto, sus armas son manejadas por
sus cerebritos, con sus pensamientos. Inician su recorrido y llegan al hermoso
pueblo de “Betiquart”, con sus calles empinadas y
casitas multicolores. Recordemos su misión. Son enviados por el rey de Zora para rescatar a su nieta, la princesa guerrera Flor de
Estrella, quien se encuentra cautiva por el Señor de las Tinieblas en la Torre
Oscura Se les presenta un sacerdote o hechicero
mayor, llamado Danisey, quien les informará a estos
valientes jovencitos, que se enfrentaran a un ejército de demonios, entes de
apariencia horrenda, que desprenden sonidos guturales y su mirada es de la
oscuridad que sume en las tinieblas todo lo que observan. Como ayuda para el
cumplimiento de su misión, serán dotados de dos tipos de néctar, con los que
podrán iluminar las tinieblas, que encontrarán en su pasaje rumbo a la Torre
Oscura. Pero, la traviesa perrita Nala
y la culebra, beben del brebaje que estaba destinado para ellos y que les
brindaría la luminiscencia, arma fundamental para luchar contra los guerreros
de la oscuridad. También el hermoso quetzal que junto a la serpiente se
transforma en Quetzalcóatl; va y bebe del borde de la olla, transformándose en
verdaderos seres irradiadores de luz. Al día siguiente partirán en hermosos
caballos, acompañados por el hechicero y Vilboy,
quien fue liberado de exprofeso para que narrara lo horripilante de lo que
había visto y vivido... Ante la aparición de dos negras nubes que taparían la
entrada al desfiladero, Quetzalcóatl, la multicolor y bellísima serpiente emplumada
las hará desaparecer. Van ingresando por la entrada al desfiladero, que
se presenta muy angosta, Elsa le dice a Franchu que
añora los consejos que le brinda el abuelo y esta le responde que “el abuelo
Pedro no es ningún oráculo”. En su
camino se encuentran al gran chambelán de la Tierra Baja llamado, Marimé. Allí, el hechicero Danisey
y Vilboy se despiden, ya que irán a preparar las
defensas ante la posible invasión de las fuerzas oscuras. Franchu afirma y
agradece, no necesitar los caballos ya que cuentan con las botas mágicas para
seguir su viaje. El hechicero Danisey, les deja tres
frascos, cuyo contenido afirma: “les ayudará a iluminar la oscuridad”. Mientras
que, dónde empezó esta aventura, en el palacio de Zora,
el rey Serman III afirma ya conocer el nombre del
Señor de las Tinieblas, Benmalig el Maligno Llegó el día y María, Franchu
y Elsa se calzaron sus botas mágicas y adelante. Posteriormente habrá un
encuentro con guerreros y luego de luchar con sus armas mágicas, los vencen y estos
desaparecen ¡¡Mueren y desaparecen!! Afirma
asombrada María. Dos prisioneros que tenían los guerreros vencidos, a los que estaban
maltratando, les comentan a sus libertadores que la princesa está encerrada en
un lugar al que nadie tiene acceso en la Torre Oscura. Aparece en escena el tema de un Libro, “El
Libro”, que según dicen es El Libro de la verdad de los Porqué y les comentan
que El Libro está guardado en la denominada “Cueva de Cristal”. Antes de seguir
rumbo a la Torre Oscura, van a para en un pueblito llamado Gorazán
del Monte. En su búsqueda les envuelve una noche extremadamente negra y llegará
Quetzalcóatl, la serpiente emplumada a iluminar su camino, lanzando claros y
fuertes rayos de luz por sus ojos. En alas de Quetzalcóatl vuelan rumbo al pueblo
Gorazán del Monte y la serpiente emplumada con sus
pasajeros se posará en la plaza principal. Allí se hace presente Venjamín, el Alcalde. Y los llama
los tres campeadores y el perro, una alusión clara del autor al Cid Campeador,
maravilloso Cantar de Gesta; también aparece en el cuento el Quijote y un verso
de un poema de Antonio Machado. El Alcalde Venjamín pregunta a los valientes jóvenes si no tenían
temor en su empresa. Les comentó lo horrible que son los
integrantes del ejército de las tinieblas y les hizo saber que su punto débil
es la luz; razón por la cual quieren trasformar el día en noche y que reine la
oscuridad. Ben Akí que según el Alcalde,
tuvo la suerte o desgracia de estar allí, les hace notar que lucharán contra el
demonio mismo. Ante un cuestionamiento de Elsa les explica cómo
es la Torre Oscura y cuál es el mejor camino para arribar a ella. Les informa
que deben seguir los pasos de Hipototopo, un noble
animal de gran corpulencia. Ben Akí les confirma que
al otro día los llevará, y que mejor vayan a descansar. Ya de día, ven un ejército inmenso que parece
ir en dirección a la Tierra Alta, donde está el rey Serman
III, en el palacio de Zora y su amado abuelo Pedro. Al
llegar Ben Akí y ser informado de la situación, les
confirma que su misión es acabar con el reino de Zora,
lo que provoca que los tres campeadores prácticamente al unísono griten:
¡¡Muerte a Benmalig!! El Alcalde se
comprometió a avisar al rey, pero Elsa tiene la brillante idea de enviar al
halcón que les acompaña en su aventura, a dar cuenta a Salman III y al querido abuelo
Pedro, de lo que se avecina. Llegan a la cueva donde les espera el enorme Hipototopo. Una vez que retoman su misión, les va abriendo
camino hasta que llegan a un punto dónde Ben Akí se
despide junto con el Hipototopo y les comenta que
entrarán en el inicio del “corazón del miedo”. Ben Aki les
recuerda: “que la oscuridad con la luz se apaga”. Luego de una extensa y agotadora caminata, atravesando
paisajes muy oscuros, examinaron bien sus armas mágicas guiadas por sus cerebritos
y pensamientos. Posteriormente toman las 3 botellas que les dio el hechicero
mayor, una de ellas que estaba vacía será dónde vuelcan el contenido de las
otras dos, después de una rápida reflexión en equipo, ¡sorpresa! El contenido
se transforma en una poderosa luz, que al ser agitada se prende y al taparla se
apaga. La luz que ayudará a vencer la oscuridad. Pero, casi enseguida vendrá una impresionante
demostración de poder por parte de Quetzalcóatl, al mostrar a los campeadores y
Nala, como con un rayo emanado de sus ojos, destruye
completamente una roca enorme, lo que los dejó muy contentos hasta se exclamó:
“Benmalig se puede echar a temblar”. Y llegó el momento… Los tres campeadores y la perrita Nala parten a cumplir su delicada misión, y se encuentran
con las paredes de dónde ingresaron, moviéndose y tratando de aplastarlos. Reaccionan
con sus armas y logran después de luchar, que se transformen en un humo volátil
y desaparezcan. Siguen su camino e ingresan a un salón plagado de estatuas,
pero la sorpresa mayúscula será, que éstas cobran vida, pero los campeadores
nuevamente lucharán y las acabarán, convirtiéndose estas en humo y desapareciendo. Benmalig el Maligno,
es informado que los tres jóvenes, ahora conocidos como campeadores han
aniquilado a las estatuas. El malvado encomienda a Alaben su informador, que se
ocupe de los mocosos y el perro, mientras él se pondrá pronto al frente de su
ejército que ya va rumbo al palacio de Zora.
Quetzalcóatl viene con la noticia que Benmalig quiere
llevarse con él a la princesa para que sea espectadora de la destrucción del
reino de Zora. Los campeadores, se enfrentarán en esta
ocasión a negras sombras y las vencerán, al llegar a la puerta del salón oval
donde está Benmalig, ingresan y ven sentado en el
trono un sujeto abominable, deducen que sería Benmalig
y una hermosa criatura está de rodillas junto a él, la princesa. Benmalig les cuestiona si se entregan o prefieren morir.
María lo enfrenta valientemente y le ordena le entregue a la princesa “Flor de
Estrella”. Este manda
a sus huestes a acabar con los campeadores, pero después de un duro
enfrentamiento salen victoriosos y las horribles figuras que los atacaron, se
van desvaneciendo. Viéndose vencido por estos valientes
jovencitos, cuyo motor son sus firmes valores, surge del centro del pecho del
demonio Benmalig una enorme llamarada que lo
consumirá totalmente, y no dejará, ni sus cenizas. Asumida la sorpresa y
posteriormente sintiéndose más que felices por el deber cumplido, llegan los
abrazos y son sorprendidos los campeadores, cuándo la princesa los identificó
por sus nombres a los integrantes de su equipo de salvación. La princesa les cuenta que los conoció a través
de la burbuja dorada que está en el salón del trono de su abuelo el rey Serman III. La conversación tan amable y tranquila, es
interrumpida por un impresionante estruendo que anuncia la destrucción y el posterior
hundimiento de la funesta Torre Oscura. Rápidamente, la princesa, los tres campeadores
y Nala, en alas de la serpiente emplumada, Quetzalcóatl,
huyen de la destrucción y observan desde el aire como la Torre Oscura se va
hundiendo hasta desaparecer. La hermosa visión del amanecer va eliminando las
negras y horrorosas tinieblas que cubrían la tierra, la escena a los
campeadores, les hizo recordar las palabras de Ben Akí:
“Si muere Benmalig,
todo volverá a la normalidad, las huellas del mal desaparecerán y el reino de Zora, volverá a ser el que fue”. Ahora nuestros amigos, a quien se les sumó la hermosa
princesa rescatada, al haber finalizado su misión con total éxito, su creador
Pedro Pascual, nos brinda un cuestionamiento, que nos hace pensar en qué es muy
posible que venga una tercera aventura, que convertirá estos cuentos en una
hermosa trilogía: ¿Hacia
dónde se dirigían? ¿Hacia el Palacio de Zora, o en
busca de El Libro?
¡Hasta el próximo encuentro…! |
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