Tuve la dicha de visitar la zona Sur de España, hace algunos
años. La famosa provincia de Andalucía. El viaje lo hice en
tiempo de Semana Santa, que es cuando las procesiones tan famosas de
Andalucía, llenan las calles, durante toda la semana. Primero
visité Málaga, me encantó porque tiene parques hermosos,
las iglesias son maravillosas, tiene una calle peatonal a lo largo de la costa,
muy hermosa. Pero las procesiones son impresionantes, cada Iglesia organiza su
procesión, y llevan a sus santos de una esquina de la ciudad a la otra, así
que por todos lados hay alguna procesión, que ver. La gente se junta en
todo el camino, para verla, en las plazas hay mesitas y sillas, frente a
restaurantes y bodegas que ofrecen vino y tapas, para tomar fuerza y seguir en
las procesiones. Hay naturalmente unas que duran toda la noche y la gente en
pie y en la calle hasta en la madrugada mientras camina de aquí y para
allá, detrás de la procesión. Cuando pasa el carruaje, que
va bien iluminado con velas y lleva miles de flores alrededor, hay un silencio
profundo, o de vez en cuando las personas de las cofradías rezan, hace
que todo sea más solemne. El vaivén del carruaje y la imagen, con
todas las velas en medio de la noche, dan una imagen que hasta la fecha no he
olvidado.
La Alhambra
fue construida por los árabes, quienes vivieron en España
alrededor de 700 años. Lo
impresionante de su ocupación, fue que convivieron con los
españoles, pero no les quitaron su idiosincrasia. Convivieron en paz,
con ellos, y contribuyeron mucho al desarrollo de España. Recordemos que
el último moro, que salió de España, fue precisamente
cuando Isabel la
Católica, hizo que el príncipe de la Alhambra, abandonara
España. Nada menos en el pequeño pueblo de Santa Fe, cerca
de la Alhambra
la reina Isabel, le dio sus joyas a Cristóbal Colón, para que
emprendiera el viaje en busca de otra ruta a la India, ya que la ruta por
mar y por tierra, eran muy largos. Y los impuestos a pagar por tierra se incrementaban
al pasar por Turquía, de manera exorbitante, el 800 % en
comparación, desde su salida desde la India... (ver en:
"La búsqueda de las Especias", ISBN: 84-206-6448-2, de Carson
I.A. Ritchie).
La Alhambra
que se encuentra en Granada, tiene el más impresionante
"jardín de los naranjos", hay un olor a "azahar" en
todo el ambiente, divino. También puedo decir, que al encontrarse la Alhambra sobre una
montaña, se puede divisar desde la cima, toda la ciudad de Granada a sus
pies, hay un sin fin de fuentes, y pequeños estanques, con peces...
dicen que a los árabes, les gustaba demostrar que había agua en
abundancia, ya que en su tierra es un bien muy escaso, hacían de ese
bien: Arte.
La Alhambra,
posee habitaciones hermosísimas. Una que me impresionó fue el
baño árabe. En el centro de la habitación, había un
pequeño baño, parecido a los romanos, en forma cuadrada de unos
3mts. por 3 mts, aprox., donde las personas, tenían que introducirse en
el agua para poder sentarse en asientos dentro del mismo baño. Había
en la parte superior una especie de espacio de madera, que circundaba toda la
habitación, donde podían tocar los músicos, mientras el
sultán tomaba su baño, naturalmente los músicos eran
ciegos, para que no pudiesen ver, lo que sucedía en el baño. La Alhambra es pues, uno de
los últimos palacios árabes en España. Hay muchas otras
construcciones magníficas, como la Mezquita de Córdoba, pero la Alhambra se
consideró por mucho tiempo, como una de las maravillas del mundo.
La
hermosa ciudad de Sevilla, que también la visité -para Semana
Santa- posee calles que son muy estrechas, de tal manera, que al observar las
procesiones que pasaban en esas calles tan estrechas, yo pensaba, que iban a
desbarrancar algún balcón, cuando se movía el carro con la
imagen, de izquierda a derecha- yo pensaba: "el balcón, muchachos,
el balcón"... "se lo van a bajar", "tengan
cuidado" y aunque el carruaje se iba moviendo lentamente, con las velas
encendidas y todas las flores alrededor, era tan grande el carruaje, que lo
cargaban 200 hombres sobre el hombro. Eso sí, en lo que uno esperaba a
que pasase otra procesión, podía ir uno a una taberna y tomarse
un vinito con algunas tapas. Deliciosas, por cierto.
En Sevilla se encuentra también la famosa "Giralda", que es la
tercera catedral, mas grande del mundo. Eso me aseguraron los sevillanos.
¡eh! (Aunque los andaluces son conocidos por exagerados, creo que en
este punto de la "Giralda" tienen razón.) Por
cierto, aseguran que en la
Giralda se encuentran sepultados los restos de Cristóbal
Colón, que son por cierto custodiados, por cuatro imágenes
monumentales, dentro de la
Giralda. Otras personas aseguran, que los restos de
Colón, fueron transportados a República Dominicana, ya que
él quería ser enterrado allá. Yo vi incluso un reportaje
en Televisión, donde se había hecho un análisis de DNA, a
los huesos de República Dominicana, si mal no recuerdo; y se cree hay todavía
descendientes de Colón. Pero la Giralda, solo puedo decir, que es monumental.
Andalucía es sin duda, digna de verse, aparte que una de las grandes
tradiciones es - el baile flamenco. Muchos dicen que el flamenco, nació
en un barrio gitano y que son ellos, los gitanos los que crearon este famoso
baile, el flamenco. Aunque hay que reconocer, que la forma de cantar, asemeja
en algo, la lengua árabe.
Otro lugar bello es Ronda, con ese maravilloso Tajo. Para llegar allí,
fuimos en tren, salimos de Sevilla. Solo recuerdo que pasamos una zona
increíble, era sin duda un cañón, las paredes de la
montaña eran rectas, parecían acantilados de pura roca mateada,
de colores bronce, arena, amarillos y cafés. En una de esas paredes de
roca se podía observar que en lo alto, había un puente colgante -
que corría a lo largo de la pared de roca, no atravesaba el cañón-
pero era tan alto, que daba miedo solo de verlo, estaba por lo menos a
150 mts, de altura, pendía de las rocas, y solo podía pasar un
individuo, aunque había más de un cristiano atravesándolo.
Yo creo que de allí, no más me descalabro, porque en las alturas,
a mí me tiemblan las piernas y me da la sensación que todo mi
ser, se desvanece. Yo esa clase de aventuras, amigos míos, las dejo
"por la paz". Así que estaba yo muy feliz, de ir en tren, y no
tener que atravesarme ese cañón, camino a Ronda, por ese
puente... Allí me contaron los españoles un dicho:
"cuando tu mujer te pide, que te tires en un Tajo, tú,
pídele a Dios, que sea bajo"... ¡qué humor, eh!, de
seguro, lo dicen, porque el Tajo de Ronda, no es ningún chiste caerse,
ni mucho menos tirarse de él. Así que, ojala y tu mujer te quiera
bien, porque sino, llevas las de perder…
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