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Aquella tarde, a Bernardo Cifuentes del
Moral se le presentó un dilema cuando su hija pequeña le preguntó por su móvil,
que qué eran las Guerras Médicas. B.C.F. (por abreviar) se descentró. Podría
responderle con la verdad; fueron las batallas entre los pueblos medas y los
persas. Seguro que no lo creería. Sin embargo, si le decía que eran las guerras
que ocurrían en los hospitales, por los turnos, por las movilizaciones de los
médicos residentes ante las puertas del Ministerio de Sanidad, Elsa, seguro,
que lo comprendería. La chica, que sólo tenía doce años, se
pasaba horas y horas ante el televisor. Se veía los programas infantiles, las
pelis, y hasta los anuncios. Por supuesto, no se perdía un informativo. En los
planes de estudio, se había suprimido el griego, el latín y la historia había
quedado reducida a la mitad. No eran prácticas estas asignaturas, decían. |
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