Erase una vez… eran mentiras ….
The Fernet-Branca man



Y el cuento dice érase una vez….., eran mentiras,

Era otra vez, era otro día,

Y la niña en su inocencia ponía el día a día,

sus dientes de ajo en su brassiere,

Obediente a su madre el día a día,

Para ahuyentar al hombre malo, abellacado.

 

Erase una vez, eran mentiras, érase el día a día

Cuando desnuda ante el Espejo asi misma se llamaba,

La niña de los pezones quemados,

Al repetir su rutina el día a día,

Su madre protectora le mentía.

 

Belleza pura, de aquel angel terrenal,

Aceptaba sin reparo los rezos de su madre el día a día,

Hundía en su brassiere los dientes de ajo,

Y sus pezones muy negros se volvían.

Erase una vez eran mentiras, era otra vez todos los días.

 

Tu belleza es deslumbrante hijita mía,

Huye del hombre vulgar, felón, falaz, cretino y más,

Cuyos labios ricos en mentiras,

Destrozarán tu hermosa vida,

Ponte los ajos mi querida hijita mía,

Erase una vez, eran mentiras, era otra vez, todos los días…..

 

Más la niña mujer, madre sería,

En sueños el angel del amor probó sus senos,

Llenos de miel, dulzura por doquiera,

Besos repletos de amor, ajos, y más,

Pués el angel llevaba tambien los mismos ajos,

Muy adentro en su blancos calzoncillos…..

Erase una vez, eran mentiras, era otro día y otro día.

 

Mas la madre muy tarde lo sabría,

Que su niña de los dientes de ajo, madre sería,

Aún dormida, en sueños gestaría,

Sus negros pezones, mudarían,

Aquella piel con leche pura, amor dulzura,

Amamantando a dos, padre y criatura……

Erase una vez, eran mentiras, era un día y otro día………….