Prodigio
Maria Edith Matallana




Amiga, 

Dejar trozos de piel en un poema  

No es suficiente, el verdadero poeta,

Abre sus venas y derrama su

 Sangre en cada palabra y verso

 Que escribe, 

Su poesía nace en sus entrañas,

 Para luego ser arrojada como el fuego, y al ser leída,

Cubra de Lágrimas los ojos de todo aquel que la escucha, 

Pero también encienda pasiones escondidas…

Así lo siento yo,

y cada día que pasa

 Me deleito abriendo más mis venas.

Sabes, cada quien tiene su propia

 Manera de desnudar su prodigio: 

Tú con la lectura, y yo con la poesía…