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El silencio se queda sólido Los murmullos padecieron El viento se bloqueo en el tiempo, Los objetos liquidaron sus estacionamientos El olor del perfume se licuo entre la soledad y el misterio. Contágiame, señor fuego Hazme sentir el calor de tu poder Que se derriten los bloques de hielos Agonice el incierto y profundiza el sentimiento Contágiame, Señor fuego De reír y mentir los adentros Regresa a mi cuerpo los hundimientos razonables Contágiame, Señor Fuego De la llama del perdón y del resentimiento Agudiza el alma y alerta el corazón Contágiame, Señor Fuego Devorar la muerte y levantar la pena Contágiame, Señor Fuego Fortalecer mi cuerpo y abandonar lo incierto |
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