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Hermosa encuentra la vida quien la construye hermosa. Por eso amo en ti lo que tú amas en mí: La lucha por la construcción hermosa de nuestro planeta Otto René Castillo A flor de piel se nos desnudan los
sueños, la lujuria tierna construye
en el mar, que sudor ha sido de mi sangre, un irisado arrecife de
coral. Hemos fecundado las
entrañas de la tierra, fundimos las humedades, fulguramos los poros por las
hojas de los lirios y la pasión se
desplaza silenciosa entre los cardos
de los caminos. Mariposas carne de la noche nos arrullan, brasas salmodian nuestra trova
al firmamento, entreveran bajo
la lluvia las sensualidades: en el corazón de
la selva copulamos dos yaguares. Himplamos, nos complacemos, una caricia se ancla con
sus alas a los cuernos de la luna, mis lágrimas germinan
mirasoles y los besos danzan el
erotismo en la laguna. Entre zarpazos de nube tejemos las
caderas, los roces serpentean, tu lengua explora
grutas, montañas y huecos, y frente a la
ignominia, entrelazas con mis manos los
dedos. Rugiendo, encendemos un tatuaje de
fuego al cerro, la palabra abre brecha
entre la hiedra y como una barricada
de amor dejamos nuestras huellas de
esperanza entre las piedras. |
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