A Ma. Camila, hija adorada.
El azul del mediodía
es roto por nudos de agua.
Trocitos de cielo se diseminan
anuncian la lluvia mansa.
Un pájaro afónico
pasa por encima de nosotros.
Los ojos miel en el horizonte
Camila dice:
“me gusta el otoño
pero nací en primavera”.
Palabras y silencio.
Ella ignora que su piel
blanquea y perfuma
como los jazmines de su tierra,
a pesar del bello otoño mexicano.
Ella,
pequeña flor
de belleza inmensa
hija de la primavera.
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