Soñar
The Fernet-Branca man



He soñado de nuevo contigo

He disfrutado de tus caricias y ternura,

Esta vez en lugares recónditos,

Nunca conocidos y con ropajes distintos.

Te sueño ahora sin los niños

Ahora hombres, serios, y casados

Quizás por eso te sueño a ti solita.

 

Nunca preguntas nada, cosa que agradezco

Siento tu mirada amorosa, preocupada,

Siempre hacendosa, afanada pero en silencio.

Me pregunto si es por mí o por nuestros hijos.

O por todos nosotros en conjunto.

 

Gracias por no preguntar nada amor mío,

Pues podría preguntarte ¿cómo es arriba?

O quizás preguntarte ¿cómo es allá abajo?

Gracias por tu silencio amor mío, lo agradezco.

No deseo saber nada, que mi mente siga dormitando,

pues prefiero seguirte viendo, en el mundo de mis sueños,

viviendo otra vida paralela y sin preguntas.

 

Te siento en nuestra casa casi a diario,

Aromas agradables, celestiales que me dejas,

Me siento alegre sin quererlo o perseguirlo,

Pues a veces hasta mis manos impregnas de perfume.

Gracias por tocarlas aunque no sienta las tuyas.

 

He soñado de nuevo contigo,

Te agradezco tus caricias y demás,

Ahora sabes que tu esposo el jubilado

Está en tu casa, entretenido como niño en sus quehaceres,

Y lo observas cocinando, limpiando, lavando, planchando,

Juiciosito y ocupado en la rutina, el viejito retirado.

 

Sirviendo a tus hijos, sus esposas

Padre, madre juntos en cada esporádica visita.

Estoy seguro que lo sabes y lo sientes,

Pues nuestros sueños reflejan amor, deseos incumplidos,

Y ahora sabes que el amor nunca muere: se transforma.

Acompáñame pues a mis oraciones de la mañana,

y si no puedes, únete a las de la noche,

y de paso te quedas a mi lado, para seguir soñando.