Mi alma
escribe estos versos,
No me
digas son versos tristes,
Son
versos de vida, silencio,
Versos
de olvido, abandono,
Son
versos que me dicta mi compañera la vida.
Son
versos de recuerdos que cesan de repente,
De recuerdos
adornados con olvidos,
Que el
diario vivir borra despacio, silencioso.
Cuando
mi compañera la vida se escabulle abruptamente y sigilosa
Ocultando
en su huida su cara de la mía, quizás llorando
Pues
sabe que la amé como ella me amó
Ahora
ambos sufrimos pues la muerte llegó para los dos.
No sé si
seré feliz sin ella,
Nunca
sabré si ella lo será sin mí.
Ahora,
eso no importa.
No me
digas son versos tristes,
Son
versos de la vida y de la muerte,
Mi nueva
compañera temporal de viaje,
Hermana
gemela de la vida,
Que aunque muda, sorda y fría,
Me mira
con la cabeza gacha,
Diciendo
un lo siento sin palabras,
repitiendo
que el olvido es más fuerte que la muerte.
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