" Sillas de paja infantil, graves
mecedoras, caballos de crin celeste me preguntan por ti, se preguntan por ti.
Con esta corporeidad mortal y rosa, donde el amor inventa su infinito.
(...)
El hijo es un relámpago de futuro que nos deslumbra. Por él, por
mi hijo, he visto más allá, más adentro, y más
lejos, y quizás, ay, eso basta. "