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Nunca he
exteriorizado lo que para mí Dios significa. Vamos a ver, primero os
diré mis impresiones, lo que he observado, - lo que he leído a
grandes rasgos- o lo me han dicho, que significa para ellos y por último
les expondré mi propia visión. ¿Por que se
dirige la gente a Dios? Esperan algo de él, o ¿será porque
se identifican de alguna manera? ¿Qué o quién es Dios?
¿Qué quiere o espera de nosotros? Pequeñas criaturas de la
creación –aunque se dice, que fuimos creados a su imagen y
semejanza –que significa entre nosotros, ¿tenemos acaso los mismos
derechos? ¿Tenemos todos los humanos, la misma capacidad de discernir?
¿Cuáles son entonces nuestras responsabilidades? Me pregunto: ¿Quién
tiene más responsabilidad una persona inteligente, capaz de medir las
consecuencias de sus actos, o una persona –falta de esa iluminación divina, que se
llama capacidad de pensamiento? ¿A quien le sirve más de excusa,
hacerse el tonto? Porque a decir verdad,
no creo que exista ¡la verdadera estupidez! A quien pedirá
Dios cuentas de manera mas exacta, al tonto o al inteligente?
¿Qué es lo que se supone, cual es el rol de Dios? ¿para
qué está allí? ¿sólo para pedir cuentas? O es
que en verdad es nuestra esperanza, fuente de inspiración, eso que nos
hace sentir amados en este mundo, por tanta bondad existente a nuestro
derredor. O es todo eso que alguna
gente dice que es Dios, - solo palabrerías: no hay nada detrás de
esas palabras y por eso, según ellos tienen libertad, para cometer
iniquidades, son solo palabras, es decir, no tiene ningún significado. La mayoría
de la gente, se dirige a él, por una costumbre heredada de sus padres.
Lo hacen con un automatismo, diría yo, algo impersonal, que no se porque
hablamos de algo que no puede ver ni tocar. Por lo tanto, no hay que tenerle
“miedo” lo que para algunos, es una justificación para hacer
y des-hacer lo que le da la gana. ¿Quién es el que dice:
“lo que es bueno o malo?” - ¡No hay supervisor, que me
corrija! Y la gente ha perdido sus propias señales preventivas,
anteriormente, uno sabía inmediatamente, si había hecho algo
indebido. Ahora la gente, ni se inmuta, ante un acto grotesco. El ser humano,
definitivamente tiene cualidades positivas, y como repito es “el rey de
la creación”, lo que lo convierte a veces en un ser prepotente, en
algunas teorías, se habla del complejo de “semi- dios”.
Observemos algunas de sus cualidades negativas: 1ro. Se cree autosuficiente
(soberbio); 2do. En ocasiones, peca de sabelotodo; 3ro. tiene poca humildad; 4to.
Es orgulloso y ego-centrista; 5to. No le gusta reconocer sus errores; 6to. Le
cuesta compartir; 7mo. Es dadivoso, si le trae algún provecho; 8vo. Es
frío y calculador; 9no. Es interesado; 10mo. Está demasiado
arraigado en el mundo físico. Para descubrir a
Dios, no hay que ir muy lejos. Su presencia, está en nuestros corazones.
Uno debería hacer el famoso “examen de conciencia”, no con
el afán de encontrarse culpas, sino con el afán de mejorarlas
cada día. ¿No
será, que precisamente eso que abominamos en otros, son nuestras propias
faltas y defectos? Porque soy tan severo con… tal o cual debilidad
humana… no será, que lo habré cometido tal falta
¡alguna vez! Es interesante
oír a la gente hablar de las debilidades y pecados, que otros
cometen… muy interesante… están prácticamente
sirviendo sus propios pecados en bandeja de plata. Naturalmente hay que
diferenciar, al hacer una crítica: ¿está la persona
contribuyendo con un comentario constructivo a mejorar una situación?
Teniendo en cuenta, si es con o sin ninguna clase de emociones negativas, que
sean a la vez exageradas y que uno podría asustarse de su
reacción. Bueno, de tratarse de una reacción explosiva, como digo
yo – no angelical- pues entonces estaríamos frente a uno de esos
casos, en que la persona, se enoja por sus propias debilidades. Está
escrito en Nuestra meta,
debería ser, lograr cada día, ser un poco más angelicales,
dar más amor y comprensión a nuestro prójimo. Ser templo
pues, de virtudes, donde la gente pueda acudir, y encontrar consuelo. Llegar a
ser nosotros, para otros un oasis de ternura, como Jesús lo ha sido
desde el comienzo, para nosotros mismos. Jesús nos
invitó desde un principio a amar – al prójimo- ;
Jesús nos invitó a no juzgar – como en el caso de la mujer
adultera- y pidió a los que la acusaban a lanzar la primera piedra, si
estuviesen libres de pecado. ¡Nadie se atrevió! - ; Jesús
nos invita a dar la mano al que lo necesita –como en el caso del hombre
samaritano, que ayuda al herido, que encontró en el camino, lo cuida y
paga su cuenta en la posada; Jesús nos invita a perdonar, hasta en el
ultimo instante en la cruz, después de haber sido ultrajado, vejado,
golpeado, asesinado al fin, y el toma todo eso por amor a nosotros.
¿Qué clase de hombre es este? ¿Con qué fin, nos
enseña esto? Jesús es un hombre que nos enseña lo que es
amor, más allá de cualquier límite. Des-interesadamente.
Solo por el hecho de amar a nuestro hermano, curando leprosos, ayudando
siempre, al que se le acerca. No he leído en Ahora bien,
nosotros los humanos… ¿podemos darnos el lujo, de dejar de actuar
en bien, por otros? O será incluso, de mayor responsabilidad,
“escoger a quien ayudo”, “este sí, este no, este si,
este no”… ¿nos gustará cuando Dios, nos escoja por
igual? “¡Este
ayudó, este no ayudó, este ayudó, este no
ayudó!” Pues
como dice también en La bondad, es una
de las grandes virtudes de ¿Es eso lo
que Dios quiere que descubramos y aprendamos al venir a este mundo? A que
seamos superfluos, vanos, egoístas, inhumanos. ¿es eso, lo que el
ser humano debe alcanzar como virtudes divinas, eternas? ¿es ser bueno
uno, por el hecho de tener dinero o porque no tenerlo? ¿No son nuestros
sentimientos de amor, comprensión, misericordia y todos nuestros hechos
“las muestras” y lo que al final determina, lo que es ser bueno?
¿Cuánto nos hemos alejado de las verdaderas virtudes? La amistad,
la fidelidad, el amor, la confianza, ese entregarnos al otro
des-interesadamente. ¿Qué es lo que en verdad veo en mi
prójimo, mi familia?
¿Su bienestar? Busco yo acaso, consejos de personas
egoístas o personas que en verdad son mensajeros de Cristo. Hay un buen
termómetro interior, podéis utilizarlo, todas las veces que os
plazca, si sientes por ejemplo, alguna emoción negativa o malestar:
enojo, cólera, tristeza, indiferencia. Todas las emociones negativas que
percibas, EN TI, de deben a que TU,
has hecho algo similar y que tu no has tomado responsabilidad del asunto, hasta
hoy… ¡reflexiona!, haz un examen de conciencia, personal y
coméntaselo a Dios. No a mí.
Espero esto te
ayude algo a encontrarte a ti mismo, un poquito, al menos. Lo demás
pídeselo a Dios, que te dé sabiduría, para ver y
oír, seguir en lo posible, su ejemplo. Para mí,
Dios, es más que una fuente de inspiración, es también
fuente de paz, esperanza. Lo que nos motiva en este mundo a ser buenos, a
agradecer, lo que tenemos, para que aprendamos a bendecir, todo lo bello que
tenemos, lo que nos inspira a soñar a hacer poesía. Dios es el
que nos ayuda en momentos de flaqueza y soledad. Cuando nos sentimos
abandonados, cuando tenemos o no tengamos salud, casa, amigos, - el famoso
“con-qué” es decir, comida, dinero, trabajo, amor, respeto,
compañerismo, entendimiento, misericordia. Por todo lo bello a nuestro
derredor, porque nos de valor, cuando veamos injusticias, porque nuestro
corazón no deje de sentir esperanza o de ser sensible al dolor ajeno,
porque no me vuelva un ser egoísta y aprenda a ser tan humano, como lo
fue Jesús. |
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