Entrevista a Luis del Romero, ganador del Premio Ciudad de Alcalá de Narrativa 2004
Esther Laso Esteban


El pasado día 26 de abril en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica de Alcalá de Henares se celebró la presentación del libro ‘Cartas muertas’ de Luis del Romero que obtuvo el premio de narrativa “Ciudad de Alcalá de Henares” 2004.

La obra es una sucesión de cartas que nunca llegaron a su destino y de hacerlo fue a destiempo. A través de ellas avanza por una reciente historia de España desde una perspectiva muy particular que el propio autor llama ‘el virus más letal’, el amor.

Desde Creatora, le deseamos a este escritor valenciano muchos otros premios literarios y grandes éxitos.

 

Creatora.- Luis, ¿se siente más profesor o escritor?  

Luis del Romero.- Sin duda escritor

 

C.- Ser escritor y profesor es un binomio que se da con frecuencia, ¿a qué cree que se debe?

LdR.- Son dos profesiones que tienen ciertas semejanzas. Ambas son cercanas al mundo de las letras y de ahí que pueda surgir el interés.

 

C.- Usted ha recibido muchos premios literarios, ¿creía en los premios antes de presentarse a ellos?

LdR.- Los premios literarios es una cosa que quien la gana está muy contento y quien no ha sido elegido los denosta. Son una vía necesaria para los escritores. Todos sabemos lo que hay detrás de algunos pero no todos son así. No debemos sacralizar los premios ni tampoco obsesionarse con ellos.

 

C.- La crítica de muchos autores y lectores actuales sobre el mercado editorial se refiere al corto espacio de tiempo que está disponible un libro desde que se publica hasta que se retira, ¿en qué medida afecta esto tanto a autores como a los propios lectores?

LdR.- : Es la muerte del libro. La escasa exposición de los libros hace que los lectores no lleguen a ellos y desaparezcan. Cada vez hay más títulos con tiradas más cortas y solo se consigue mantener una obra más tiempo con factores extraliterarios. Estos pueden ser desde la publicidad de un autor con fama hasta recurrir a algún escándalo que permita salir en los medios.

 

C.- Todo escritor está de acuerdo en que lo que hace a uno escritor es el oficio. Nosotros somos alumnos de un Taller de Escritura, ¿en qué medida uno puede aprender a escribir?

LdR.- Se aprende leyendo, primeramente. Es importante contar con una dosis de talento. Más allá de eso tanto los talleres como las tertulias literarias son un vehículo para leer más, leer lo que uno ha escrito y lo que han escrito lo demás y de ahí aprender.

 

C.- Además de los premios, ¿qué camino aconseja a un escritor novel para publicar?

LdR.- No queda otra que enviar el trabajo a las editoriales. Es un camino ingrato pero de vez en cuando les gusta tu trabajo y te piden publicarlo. A mí me ha pasado con dos de mis libros. Lo que debemos rechazar es la autoedición.

 

C.- Cuando se enfrenta a un nuevo trabajo, ¿qué es lo que le resulta más difícil?

LdR.- La disyuntiva. Cuando he elegido entre una opción u otra. Siempre me pregunto si lo que dejo habría sido mejor.