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Una
mañana fría y lluviosa de otoño. Plaza de Callao. A punto de entrar en el
taller de escritura creativa de Patricia Sánchez-Cutillas. Llego unos minutos
antes de la hora y espero en la puerta a que termine la clase. Desde fuera escucho el murmullo de alumnos y
profesora y trato de afinar el oído. Al
acabar, me invita a pasar. Una vez
dentro, mientras ella se prepara, aprovecho para observar con detenimiento las
estanterías repletas de libros, las paredes que me rodean, imagino, cargadas de
sabiduría, de miles de ideas. Me enseña la vista del centro de Madrid desde el ventanal que hay en una de
las paredes del taller, pintada de azul, mi color preferido que ya me inspira
tranquilidad y paz. Empiezo a sentir el calorcito que se desprende y me va
penetrando poquito a poco. Me siento cómoda, en el escenario perfecto para
entrevistar a Patricia, la profesora y propietaria del taller. Ella, licenciada
en Filología Árabe, traductora e intérprete, guionista y presentadora, ahora,
se dedica exclusivamente a escribir e impartir talleres de Escritura Creativa.
Todo parecía ir sobre ruedas hasta que nos dimos cuenta de que, tal como
acordamos, ninguna había llevado la grabadora.
Un rato de risas y un recuerdo
divertido para la posteridad. En el fondo nos vino bien a las dos, para charlar cómodamente, sin prisas ni agobios y disfrutar un poco de la vida un
sábado al mediodía pasado por agua. Al
fin y al cabo, la literatura puede nacer de ratos parecidos. Finalmente,
la entrevista tuvo lugar en la cafetería del Centro Cultural Fernando de los
Ríos, Aluche, un rato antes de empezar nuestra clase.
- Pues no, porque la verdad es que siempre
me gustó escribir, desde pequeña y bueno con el trabajo que hago me siento
bastante a gusto; por un lado, tengo tiempo para escribir, por otro lado, para
enseñar, que al fin y al cabo también es comunicación y también es creatividad;
son puestos de trabajo muy vocacionales, en verdad, una persona se los tiene
que inventar; no hay ninguna empresa que te pida escritores, pintores,
escultores... Creo que estoy en el lugar adecuado.
- Bueno, el escritor o escritora nace y se hace. Como decía Lorca yo soy
escritor por la gracia de Dios y por la mía propia. Uno puede nacer con talento,
pero ese talento hay que trabajarlo, de hecho,
la inspiración, como decía Picasso te tiene que sorprender trabajando.
En cuanto a la técnica, con talento y técnica se llega
lejos, con pura técnica no. El talento hay que educarlo, porque una cosa es lo que sale de la idea de
la persona y otra qué estructuras hay que lograr para mostrar a los demás lo
que estás haciendo; también puede ocurrir que quien tenga talento innove la
técnica o la deje de lado, pero para
ello tiene que dominarla antes.
- En el libro ¿Te gusta escribir?, intento
que sea un manual sencillo, que la gente entienda que escribir no es solamente
coger un bolígrafo y ponerse a llenar
papeles, están reflejadas distintas técnicas como crear personajes o
diálogos. Una persona puede aprender de
manera intuitiva, quiero decir a través de los libros, talleres de escritura
hay ahora no había antes, pero antes estaba la asignatura de Retórica, que
suplía un poco esta función; también, por otro lado, es como aprender un idioma
por cuenta de uno mismo, uno se puede comprar los libros con una metodología ya
hecha y que alguien le enseñe y aprender con cierta rapidez o puede estudiar a
solas lo que le lleva, evidentemente, mucho más tiempo. Yo sí que veo que es
necesario aprender las técnicas y que convertirse en escritora/a lleva consigo
una disciplina y asimilar unos conocimientos. ¿Ingredientes? Disciplina, sobre
todo, si puede ser escribir todos los días, una hora, dos, y leer mucho, por
supuesto.
-
No van de la mano, conozco a gente, muy buenos lectores pero no les gusta escribir,
incluso, conozco a gente que escribe bien o promete en su escritura pero aún no
son buenos lectores. La función que tiene a veces el taller, se apunta gente
que es muy buena lectora y le gusta escribir o gente que al contrario que ha
estado toda la vida entretenida en otras cosas o formándose para otra cosa
diferente y llega un momento que dice, bueno, voy a hacer lo que realmente me
gusta, y, a lo mejor, no son muy buenos lectores; pero lo que sí se hace es que
se estimula el deseo de leer por medio de la escritura. A veces es la lectura
lo que provoca el deseo de escribir, pero a veces es la escritura lo que
provoca el deseo de leer
- El
género que prefiero es la narrativa, es en lo que estoy especializada. En estos
momentos, estoy escribiendo una obra contra los malos tratos, son tres novelas
cortas unidas en un mismo libro, me interesaba resaltar sobre todo los malos
tratos enfocados ya judicialmente, las dificultades que tiene una mujer, a la
hora de denunciar, qué denuncia, el maltratador vuelve, no le hacen ni caso o
que tiene que dejar una casa cuando le dan una paliza, etc. Son tres novelas
cortas bastante reivindicativas que denuncian sobre todo esa dificultad que
tienen las mujeres cuando ya se deciden a salir, dicen qué hago, dónde voy y encima este proceso se está volviendo contra
mí. He elegido este tema porque me parece que ya hay bastantes temas de la
mujer encerrada, todo lo que está recibiendo,
los golpes, etc., y que ya está hecho; son novelas con personajes
distintos.
- Hoy
en día en España se está viviendo un buen momento literario, entonces sí que
están saliendo muy buenos autores; pero por otro lado, se está pecando de otra
característica y es de publicar al famoso/a, muchas veces no se escoge que un
autor/a novel publique, es muy difícil porque se publica quien sale en la tele
y es conocido, eso cierra dar oportunidades. Entonces, por un lado se está
viviendo un buen momento de las letras en España, pero por otro se publica demasiado y hay obras que sobran.
- Se
pueden crear clásicos del siglo XX, XXI. En literatura no hay nada escrito, yo
soy de las que pienso eso, y los clásicos hay que leerlos porque han pasado por
la crítica, las modas, y han quedado ahí. Cada siglo tiene los suyos y se van
superando las pautas de los anteriores.
- Yo
lo que creo es que cada persona que escribe se tiene que rodear de un grupo de
buenos lectores, un grupo de amigos buenos lectores que no tengan miedo a
criticarle porque, en realidad, si un autor innova puede hacer obras fallidas,
dos de excelente calidad y la tercera innovar y fallar; bueno, eso le valdrá
para tomar experiencia para la próxima obra. Es bueno innovar, meterse en
terrenos desconocidos, y claro se puede perder por completo la objetividad
crítica, por eso es bueno tener amigos de confianza que no tengan miedo en
decir la verdad, que, a veces, es muy dura.
- Yo
pienso que somos inagotables, hay temporadas de barbecho en las que después de
hacer una novela extensa, pues bueno, un autor tiene que descansar un poquito,
a lo mejor en esa temporada hace un pequeño ensayo o un tipo de obra donde no
tenga ese agotamiento de la
imaginación, por ejemplo, Virginia. Woolf entre una obra y otra, obras como El
Faro, Las Olas, etc., ...hacía unas novelitas que ella llamaba libros de
vacaciones, que luego con el tiempo resultaron muy interesantes y fue lo que
más dinero le dio como, por ejemplo, Orlando o Una Habitación Propia... libros
donde no ponía el esfuerzo o la tensión que el miedo de otro compromiso
artístico hubiera llevado; ella tenía esas temporadas donde se relajaba, y es
bueno tener esos períodos de barbecho.
- No,
no vale todo. Hay que hacer un esfuerzo, innovar, innovar por lo que dices o
cómo lo dices. Hay que partir de la idea de que aún quedan cosas por hacer y
que se encuentran nuevos caminos, y el que está en la brecha, el que sigue lo
consigue, hay que trabajar escribiendo y leyendo.
- Bueno,
hay edad y no hay edad, Frankenstein, la autora Mary Shelley tenía 17 años, y
también es verdad que quien ha llegado escribe todos los días como cinco o seis
horas. El tema es quién tiene ese tiempo cuando aún no se ha llegado a esos
niveles tan altos, quién tiene ese tiempo para dedicarse a escribir porque está
lo que, bueno, la realidad, ganarse el sustento, no puedes dedicarle tanto
tiempo a escribir, aun así la gente llega. Uno tiene que hacer lo que puede dos
horas, tres horas, una hora...
- Sí,
bueno, yo creo que más que elitista, yo le daría el nombre de creativo y de que
se sale de la norma; hay gente que salirse de la norma, el vestir de una manera
un poco diferente, el hacer algo un tanto diferente a los demás, se siente
nerviosa, no gusta; la gente que viene al taller es gente muy variopinta, hay
personas que no te encuentras normalmente en la vida, pero hay otro tipo de
personas que llevan una vida muy normal, lo bueno es que se encuentran ahí y
que todos los grupos funcionan bien y...,a veces, ha ocurrido que se tenga la
idea, los colgados de Madrid, le dijeron a una alumna mía, pues es gente que en
cierta manera ha matado su lado creativo y tienen miedo de ver cómo otros se
atreven a realizarse.
- Lo
que tiene escribir es que no tienes jefe ni jefa, entonces, puedes hacerlo
solo, pero tienes que tener una disciplina férrea; lo que tienen las tertulias
o tener un grupo de amigos que escriben
es que hay temporadas cuando una persona está un poco más vaga o deja de lado
el escribir, pues, está también nutriéndose y viendo cómo los demás escriben y,
al final, vuelve a escribir; eso es lo bueno. Yo sí que soy partidaria de
rodearse de gente que escribe.
- La
Literatura y el arte de escribir no producen, o sí que producen, producen
muchísimo dinero; el estado español está ganando muchísimo dinero, por todos
los artistas, los escritores/as que ha habido en siglos anteriores y está
cobrando los derechos de autor de ellos, pero prefiere decir que no produce.
Yo, hace poco, presenté a un organismo los talleres de escritura y me
comentaron que ellos hacían un tipo de cursos que eran más útiles, que llevaban
a la gente a colocarse; les comenté que también podía dar cursos de redacción y
estilo, o cursos donde la gente, un periodista que le viene bien, y,
consideraron que no entraba en la línea; es solamente una anécdota porque, por
suerte, yo estoy trabajando a través de la administración con las bibliotecas
municipales; pero ese tipo de respuesta da un poco la idea de que la Literatura
no sirve para nada, no produce, pero en realidad la Literatura es luego lo que
mueve el mundo, o sea, el arte, son las ideas lo primero que empieza por medio
de la filosofía, la pintura o cualquier otra arte y es lo que acaba moviendo el
mundo. Apoyo en este momento desde el Ministerio no hay, de hecho, antes había
unas becas para la publicación que ahora no existen, ya las han retirado, daban
las becas de unos 300 euros y luego los editores se animaban a publicar. En los
colegios se intenta que los niños escriban, lean, pero no recuerdo muy bien, la
Logse contemplaba enseñar con talleres
de escritura en clase, que por un lado es muy bonito, lo que pasa es que no se
forma a los profesores; los profesores de Literatura no tienen por qué ser
escritores, les puede gustar mucho leer pero no se les formó y no tuvo un buen
resultado.
- Yo
creo que cuando uno describe a los demás, en realidad, se está describiendo a
sí mismo, entonces, yo pienso que escribir es desinhibirte, arrojar los
demonios de dentro de tu cabeza, es quitarte
muchas ideas que ya no te sirven y les estás buscando el lado creativo;
esta frase es un poco absurda, escribir no tiene nada de frustrante, es más,
una persona a la que le gusta escribir y escribe está completamente realizada.
Lo que es absurdo es pensar que los escritores lo único que hacen es poner sus
problemas, los que tiene todo el mundo ponerlos sobre un papel, plasmarlos para
que luego los demás se identifiquen, les ayude en cierta manera; una simple
opinión que yo no creo que tenga más trascendencia.
- Yo
intento aportar la pasión, sobre todo el deseo por escribir y saber leer; no es
lo mismo leerte Borges una vez que cuatro, quiero decir que en clase analizamos
muchísimos textos de forma lúdica, claro, vemos la estructura. Intento dar por
un lado el conocimiento de un taller de escritura ,de dar una cultura de
escritura creativa, pero sé que eso
sería completamente absurdo si no transmitiera que sigan escribiendo cuando
terminen el taller, que se reúnan entre ellos, que creen tertulias, que creen
revistas, como este proyecto tan bonito, porque es despertar el gusanillo sobre
todo, es con lo que verdaderamente se va a encontrar una persona cuando esté a
solas, intento dar un taller que recoja escritores tanto hombres como mujeres,
porque lo que he notado es que hay escritoras que son excelentes, que están en
las enciclopedias pero que no se las conoce a excepción de las suicidas. A
Virginia Wolf la meten en todas las
antologías, que se merece que la metan porque es una escritora excelente, pero
yo creo que la publican precisamente por el final que puso a su vida, y hay
escritoras excelentes que no son para nada conocidas porque no se divulga, te
encuentras a una premio nobel y nadie
la conoce, por ello, intento también
meter escritoras o personajes femeninos, intento aportar que la Literatura no
es un proceso rectilíneo, por educación nos educan con una parte muy racional,
con la parte derecha del cerebro que corresponde a la parte derecha del cerebro,
de estar en el mundo, intento que se desarrolle mucho la intuición, que los
alumnos cuentan con la mitología, el sentido mágico de la mitología, el sentido
mágico de los cuentos, que sepan interpretarlo, que no es todo lineal ni
racional, ni es la literatura así ni tampoco
la vida. Muchas,
muchas gracias, Patricia, por contestar
a mis preguntas. Hasta ahora nos has dado suerte, y espero que nos la sigas
dando. Es un placer que seas la primera
entrevistada para el número uno de nuestra revista que todavía se está
gestando, y aunque es sólo un proyecto, está repleta de ilusión. Te felicito, y, te envidio, porque
puedes disfrutar y vivir de este mundo fantástico que has creado, y
deseo que lo sigas haciendo
eternamente. |
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